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Bellezzia clínicas estéticas

La presente sección y sus apartados ofrecen una breve información divulgativa para personas interesadas en la medicina estética.

Fuente: Sociedad Española de Medicina Estética - SEME

Una de las consultas más habituales es el tratamiento y prevención de los efectos del envejecimiento propio de la piel. Este proceso se caracteriza por:

 

  • Pérdida de elastina y de colágeno
  • La piel se presenta más seca y ajada
  • La epidermis está mas adelgazada y el estrato corneo tarda más en regenerarse
  • Disminución de su secreción sebácea
  • Vascularización disminuida

 

Este campo se trata con gran variedad de tecnologías y medios cosméticos en los que se trata en conjunto todos estos efectos, consiguiendo una mejora en la apariencia de la piel y en su luminosidad.

 

Para conseguir el efecto de rejuvenecimiento de la piel se aplican técnicas como:

 

  • Radiofrecuencia, para redefinir el ovalo y compactar la piel)
  • Fotorrejuvenecimiento facial no ablativa, para homogenizar la tonalidad y textura de la piel)
  • Electroporación-transdérmica y mesoterapias faciales, que potencian una hidratación a nivel profundo

 

De esta manera se consigue prevenir los efectos del tiempo y agentes externos.

Es un tratamiento no quirúrgico en el que se usa terapéuticamente el anhídrido carbónico (CO2) por vía percutánea, subcutánea o intradérmica. Se aplica para mejorar la microcirculación sanguínea en caso de úlceras vasculares, para reducir los tejidos grasos (mediante la ruptura de la membrana de la célula grasa) y para rejuvenecimiento cutáneo. En este último caso, se consigue una oxigenación que mejora notablemente la elasticidad de la piel. También se utiliza como complemento de la lipoescultura.

 

La terapia consiste en microinyecciones de CO2 médico en la zona a tratar, mediante una finísima aguja conectada a un aparato que regula la velocidad del flujo, el tiempo de infusión y la dosis. Este gas no representa ningún peligro, puesto que es el mismo que expulsa nuestro cuerpo a través de la respiración. Los tratamientos corporales suelen ser de unas 20 sesiones, que se suelen realizar dos veces a la semana. Los tratamientos faciales se suministran una vez a la semana. Cada sesión requiere unos 20 minutos y el paciente puede reanudar sus actividades habituales inmediatamente.

La crioterapia engloba un conjunto de técnicas que utilizan el descenso de la temperatura corporal como método terapéutico. Para ello se utilizan sistemas como baños, aplicación de compresas heladas, masajes con hielo, pulverizaciones refrigerantes o aplicación de sustancias que generan frío.

 

Las aplicaciones de la crioterapia van desde la celulitis a la flacidez pasando por las adiposidades localizadas o la eliminación de verrugas. El frío tiene un efecto tensor sobre la piel al estimular la contracción de sus fibras elásticas y sobre el metabolismo de la grasa, ya que estimula mecanismos que intentan elevar la temperatura en la zona tratada, lo que conduce a una eliminación más rápida de las toxinas y a una tonificación de los tejidos.

 

La crioterapia se utiliza en el tratamiento antienvejecimiento de la piel y sus síntomas como la atonía, la flacidez, la desvitalización y las arrugas. El descenso de la temperatura puede ayudar a mejorar el contorno de aquellas zonas del cuerpo en las que se acumula la grasa no deseada como los gluteos, las caderas o el abdomen.

 

Es un método muy utilizado para la eliminación de las verrugas mediante su congelación. La congelación de la verruga supone la destrucción de las células de la piel que la provocan y suprime su capacidad de multiplicarse.

Técnica para regenerar homogéneamente las capas más externas de la piel mediante su exfoliación mecánica (lijado), hasta llegar a la dermis. Es muy apropiada para el tratamiento de estrías, cicatrices planas, marcas de acné y, en general, cualquier proceso que haya alterado la uniformidad de la piel.

 

Sin embargo, es posible que el resultado no llegue a ser enteramente satisfactorio. Como efectos secundarios, pueden darse casos de hiperpigmentación y, si la dermoabrasión ha sido demasiado profunda, cicatrices.

La dietoterapia utiliza la relación entre alimentos y nutrición como herramienta para tratar enfermedades y trastornos relacionados con la alimentación. Las dietas terapéuticas suponen una modificación de la alimentación habitual, que responde a las características de cada paciente, para conseguir curar una afección, complementar un tratamiento farmacológico o servir de apoyo a otras técnicas de la Medicina Estética.

 

Dietoterapia

 

Tiene como objetivo restablecer los posibles desequilibrios bioquímicos a los que se enfrenta el organismo y que en ocasiones pueden alterar el bienestar físico. Estas dietas proporcionan la cantidad, frecuencia y calidad adecuada de micronutrientes para restaurar este equilibrio y mejorar los niveles de bienestar y salud. La dieta es además una importante herramienta para el control del peso corporal -su disminución, aumento o mantenimiento- y la lucha contra el envejecimiento.

 

Existen distintos tipos de dietas terapéuticas que se adaptan a las necesidades de cada paciente. Entre ellas se encuentran las dietas controladas en energía; las dietas controladas en glúcidos, en las que se eliminan los carbohidratos de absorción rápida; las dietas controladas en proteínas; las dietas controladas en lípidos; las dietas modificadas en sodio; y las dietas controladas en potasio.

El drenaje linfático es una especialidad de masaje que mediante una combinación de movimientos lentos, suaves y rítmicos actúa directamente sobre el sistema linfático, responsable de eliminar toxinas y esencial en el buen funcionamiento del sistema inmune del organismo.

 

Sus efectos sobre la piel son apreciables ya que activa la circulación y mejora la microcirculación, por lo que está especialmente indicado en trastornos de las vías circulatorias y la celulitis, al evitar la retención de líquidos.

 

Además, el drenaje linfático es una técnica fundamental en el tratamiento de los linfedemas o edemas de causa linfática, en los que las piernas y/o los brazos sufren una hinchazón que persiste a pesar del reposo debido a un bloqueo en el sistema linfático.

 

Puede aplicarse sobre una sola zona del cuerpo aunque su aplicación a nivel general presenta resultados más satisfactorios. El masaje linfático además de sus propiedades físicas también proporciona beneficios relajantes y eleva el bienestar y equilibrio del organismo.

Es una de las técnicas más eficaces para el tratamiento de varices. Consiste en la inyección de una sustancia esclerosante dentro de una vena varicosa para lesionar e irritar su pared interna. La vena se convierte en un cordón fibroso que es reabsorbido poco a poco.

 

Requiere una exploración del paciente de pie, para determinar los trayectos venosos a esclerosar. Es importante palpar estas venas para hacerse una idea más clara de su trayectoria y consistencia. Una vez terminada la sesión, se coloca un sistema comprensivo durante cinco o seis días que facilite el vaciamiento venoso y evite inflamaciones.

La fitoterapia se basa en la utilización de las propiedades de las plantas para alcanzar objetivos terapéuticos de bienestar y salud. En este sentido y debido a la gran variedad de plantas medicinales e indicaciones que éstas poseen, podrían aplicarse como tratamiento complementario a cualquier terapia.

 

Las plantas pueden actuar sobre el organismo en forma de pastillas, infusiones o disueltas en el baño, además de a través de cremas o jabones. La fitoterapia se utiliza en el control del peso corporal ya que existen componentes naturales procedentes de las plantas con propiedades saciantes, inhibidoras del apetito o estimulantes del metabolismo.

En cuanto a sus propiedades en el cuidado dermatológico las plantas son utilizadas para limpiar y suavizar la piel, frenar su envejecimiento, nutrir y aumentar la elasticidad de la piel o luchar contra las estrías y arrugas. Tiene acciones calmantes, suavizantes, desintoxicantes, utiles contra el acné en sus diversas variantes y también en el tratamiento de la soriasis.

 

Todo ello gracias a sus propiedades tonificantes, astringentes, antiinflamatorias, antisepticas, cicatrizantes, suavizantes, calmantes, emolientes, descongestionantes y refrescantes, entre otras. Su acción no sólo se extiende a la piel, sino también al cabello.

La flebectomía consiste en la eliminación de pequeñas venas dilatadas superficiales mediante una pequeña intervención ambulatoria en cuyo desarrollo se emplea anestesia local. Es un método seguro y eficaz para el tratamiento de las várices de mediano y gran calibre.

 

Se practican pequeñas incisiones de no más de 2 milímetros. Mediante un instrumento similar a un ganchito que se utiliza en este tipo de intervenciones se extrae todo el trayecto varicoso. El tamaño de las incisiones hacen innecesarias las suturas pues éstas se cierran por si mismas y las convierte en prácticamente imperceptibles varios meses después de la intervención.

 

La recuperación, que como en el caso de todos los tratamientos será indicada por el facultativo y dependerá de las características de la variz o varices tratadas, puede ir desde el regreso inmediato a la actividad diaria, pasando por un día de reposo, o permanecer entre dos o tres días hasta su regreso a la rutina habitual que marcan el trabajo, el ejercicio físico y el ocio. Lo habitual es que sea necesario utilizar medias de compresión entre las dos y cuatro semanas posteriores a la flebectomía.

La flebología es una especialidad de la Medicina dedicada al estudio de la anatomía y fisiología de las venas superficiales y profundas del cuerpo, así como sus principales patologías, incluyendo las várices y las hemorroides. La Medicina Estética se encarga principalmente del tratamiento de las varices.

 

Los métodos diagnósticos de esta disciplina se dividen en invasivos o no invasivos según necesiten atravesar la piel y los tejidos o sólo se realicen a nivel de piel. Lo habitual es la complementariedad de ambos tipos de pruebas. Entre las primeras se encuentran la flebografía, la flebodinamometría, la linfografía, la linfografía radiosiotópica o la angioresonancia y entre los segundos el eco doppler y la fotopletismografía.

 

Las varices se producen como consecuencia de una mala circulación sanguínea que da lugar a una dilatación excesiva y permanente en las venas. En la aparición de várices influyen la herencia, las hormonas, el embarazo y la obesidad, además, el trastorno es más frecuente en las mujeres. Entre los síntomas más comunes se encuentran picores, dolor, cansancio, pesadez, hinchazón, calambres, cosquilleos y sensación de piernas dormidas.

 

Se clasifican de acuerdo a su tamaño: podemos distinguir entre las de mayor entidad que son venas dilatadas que sobresalen en la piel; las siguen venas de hasta tres centímetros denominadas várices reticulares que se aprecian por trasparencia en la piel, pero no tienen prominencia; y las telangiectasias o arañas vasculares que son venitas capilares que se encuentran en la epidermis.

 

Entre los tratamientos y técnicas que utiliza la Medicina Estética para erradicar las varices los más importantes son la escleroterapia, láserterapia, presoterapia, hidroterapia y ozonoterapia, el drenaje linfático y los ultrasonidos.

La fotodepilación es una técnica en la que se utilizan aplicaciones de luz intensa o láser sobre la piel para eliminar el vello. Durante este proceso se eliminan de forma selectiva los folículos pilosos así como su capacidad de reproducción del vello y su reaparición se convierte en improbable. Las zonas de aplicación más frecuentes son las piernas y muslos, brazos y axilas, línea del biquini y labio superior.

 

Fotodepilación

 

Dependiendo de las características específicas del paciente la tecnología láser adapta los parámetros de longitud de onda, de intensidad y duración. Los fotodepilación tiene que tener en cuenta factores como las características del folículo piloso, de la piel (sus distintos fototipos), el grosor del pelo y su fase de crecimiento, la edad, el sexo y la zona a depilar.

 

Las características que favorecen unos mejores resultados son pelo grueso y oscuro y una piel blanca. Las zonas más apropiadas son las ingles, las axilas y las piernas. En cuanto a los factores que no la benefician están el pelo fino y claro, la piel oscura y el área facial. Las zonas más complejas en el tratamiento son los lumbares, la zona superior de los brazos y las manos.

 

La fotodepilación no se recomienda durante el embarazo y lactancia y si existen determinadas patologías como epilepsia, herpes simple, fiebre, infecciones o diabetes, así como en tratamientos que produzcan fotosensibilidad.

Se basa en la provocación de contracciones musculares semejantes a las del ejercicio físico, por medio de corriente eléctrica. Es indicada para el mantenimiento tanto del sistema muscular como de la salud en general, por el estímulo cardiorrespiratorio que proporciona.

 

La aplicación de la corriente se realiza con la colocación de electrodos en los músculos que se quieren estimular. Al paso de la corriente eléctrica variable se produce una contracción cuya intensidad se puede controlar. Este tratamiento puede ser un complemento del ejercicio físico, pero también es indicado para personas que no pueden realizar tal ejercicio. También se aplica en la rehabilitación de lesiones.

La hidroterapia consiste en utilizar el agua como elemento terapéutico, en cualquier forma, estado o temperatura. Sus técnicas más importantes suponen el uso de fangos y arcillas, aguas mineromedicinales de los balnearios, el agua marina y las algas y limos, o su aprovechamiento a través de sus efectos físicos y mecánicos.

 

Hidroterapia

 

Está especialmente indicada en los trastornos de la piel, como la psoriasis, el acné o las dermatitis, así como en su rejuvenecimiento y todo lo que se refiere a su salud y belleza. La patología a tratar indicará la forma de aplicación de la hidroterapia, ya sea a nivel local o general, fría o caliente, alternando las temperaturas y en forma de baños, duchas, mascarillas y cataplasmas, envolturas o frotaciones.

Existen aguas medicinales que se caracterizan por distintos componentes que priman en su composición y cuyos efectos beneficiosos se aplican en los distintos balnearios nacionales, en los que existen especialmente unas u otras: aguas sulfuradas, silicatadas, oligominerales y radioactivas, cloruradas sódicas, sulfatadas cálcicas, bicarbonadas o sulfato-bicarbonatadas.

 

La aplicación de arcillas, barros naturales y fangos termales en sus distintas formas están también recomendados no sólo en el tratamiento del rostro, sino también del pelo y el cuerpo, indicados por ello en casos de flacidez, celulitis o por sus propiedades exfoliantes y su capacidad para eliminar las impurezas del cuerpo.

El tratamiento, utilizado sobre todo para combatir la flaccidez en cara y cuello, consiste en la implantación subcutánea de hilos que permiten tirar de la piel caída y reposicionarla en un nivel más alto. Los hilos pueden tener autoanclaje, es decir, que no se fijan del extremo que tira en ningún tejido, o pueden ser de anclaje, en cuyo caso se fijan por un lado en la zona caída.

 

Se efectúa con anestesia local. Los resultados suelen ser satisfactorios para edades relativamente jóvenes, pero no basta en casos de flaccidez muy acentuada. La duración de los mismos es de unos dos años y el paciente se puede reincorporar a su vida cotidiana dos días después. Es una técnica muy poco agresiva. 

La homeopatía es un método terapéutico fundado a principios del siglo XIX por el médico aleman Samuel Hahnemann que se basa en administrar pequeñas dosis de sustancias medicamentosas para activar las defensas del organismo y alcanzar progresivamente la mejoría o curación de las afecciones a tratar. El término procede de dos raíces griegas ‘homoios’ (similar o semejantes) y ‘pathos’ (enfermedad) y hace referencia a la filosofía del método: curar lo semejante con lo semejante.

 

Homeopatía

 

Los productos homeopáticos son medicamentos regulados por el Ministerio de Sanidad y Consumo y como otros medicamentos se prescriben por médicos y se dispensan en establecimientos farmacéuticos. Son tratamientos que en muchos casos pueden ser complementarios de otras terapias de la Medicina Estética.

 

El origen de estos tratamientos homeopáticos suele ser vegetal, pero también puede ser animal, mineral o químico. La homeopatía se aplica, entre otros, en trastornos circulatorios como las varices y úlceras varicosas, alteraciones dermatológicas como los eczemas, urticarias, alergias solares, acné, forúnculos, herpes simple y zoster, psoriasis y verrugas, así como en el tratamiento de la celulitis, el control del peso o la flacidez.

Nota: Este término también se puede referir a mesoterapia y a materiales de relleno.

Las emociones y los gestos cotidianos como masticar o fumar conllevan el movimiento de los músculos faciales y con ello el desarrollo de líneas de expresión alrededor de la boca, los ojos o las zonas más utilizadas. Las infiltraciones constituyen un tratamiento atenuante para este tipo de cambios faciales y están indicadas para depresiones cutáneas, arrugas, surcos y cicatrices. Estas intervenciones también permiten el aumento o remodelación de ciertas zonas faciales como pómulos, mentón, labios o nariz.

 

Infiltraciones (botox)

 

Las infiltraciones consisten en la introducción de diferentes sustancias en las zonas indicadas, sólo se aplica anestesia local y su duración es breve, no siendo necesario el internamiento clínico. Tras el tratamiento suelen emplearse cremas específicas y se realiza un control médico durante varias semanas.

 

En caso de que estas sustancias, siempre aprobadas por la Agencia Española del Medicamento y el Ministerio de Sanidad, se destinen a rellenos, éstos pueden ser de origen sintético o reabsorbibles, constituidos por ingredientes que se reabsorben con el paso del tiempo. En la actualidad también se aplica el autoimplante de grasa propia.

 

Entre las sustancias más conocidas utilizadas en las infitraciones se encuentra la toxina botulínica (conocida popularmente como “botox”, aunque éste es un nombre comercial registrado que no debería usarse de forma genérica) que ha sido aprobada por las autoridades sanitarias para su uso medico-estético. Esta toxina se utiliza especialmente en el entrecejo y en las arrugas de la frente. También se pueden infiltrar vitaminas.

Las radiaciones solares que llegan a la tierra comprenden, además de la luz visible, los rayos ultravioletas (UV), los de mayor poder energético, y los infrarrojos, más suaves y responsables de la sensación de calor en la piel. Ambos se utilizan en la fototerapia y los infrarrojos especialmente en la termoterapia, dos abordajes terapéuticos que utiliza la Medicina Estética en sus intervenciones.

 

Los rayos ultravioletas se utilizan en el tratamiento de desordenes de la piel crónicos como el vitiligo y la psoriasis. Se pueden aplicar asociados a medicamentos fotosensibilizantes que pueden conducir a un mayor efecto del tratamiento. Los rayos ultravioleta forman parte del conjunto de técnicas empleadas por la fototerapia, que utiliza como método terapéutico la radiación electromagnética del espectro luminoso visible e invisible (luz solar, infrarrojos, ultravioletas, láser o cromoterapia).

 

Infrarrojos y Ultravioletas

 

Los rayos ultravioleta se han hecho especialmente populares como método de bronceado, en este sentido, lo más adecuado es recibir asesoramiento clínico sobre los riesgos y precauciones a tomar si se desea realizar este tipo de prácticas.

 

Los rayos infrarrojos se emplean como técnica independiente y complementaria a otros tratamientos ya que, aunque su penetración en el cuerpo es muy superficial, producen un aumento de la temperatura y del riego sanguíneo del área tratada.

 

Son una herramienta fundamental en la termoterapia, que engloba tratamientos en los que se utiliza el calor y el frío desde el punto de vista terapéutico. Su uso dentro de este campo está indicado para tratar la obesidad y la celulitis. Consiste en la aplicación de infrarrojos a través de bandas que rodean las zonas a tratar (abdomen, muslos, nalgas, brazos) aportando calor y dando lugar a un aumento de la actividad metabólica derivada de la gran absorción de radiación infrarroja por parte del tejido graso. La técnica está contraindicada en hipotensos, insuficiencias hepáticas y renales y durante la menstruación.

Esta palabra es el resultado de las siglas de light amplification by stimulated emision of radiation, que significan amplificación de la luz mediante una emisión estimulante de radiación. Por tanto, se trata de un tratamiento que utiliza luz muy potente de ciertas características.

 

Láserterapia

 

En estética se usa para rejuvenecimiento facial, mejora de la piel y eliminación de pequeñas lesiones vasculares (cuperosis), manchas, lesiones pigmentadas, verrugas, tatuajes y cicatrices.

 

Cada caso requiere un láser específico según el problema a tratar y el tipo de piel del paciente. Es muy importante que el tratamiento sea realizado por un médico experto, que realizará un diagnóstico antes de decidir el láser idóneo y las sesiones que se van a realizar.

 

Decálogo de seguridad en depilación por luz

  1. Realizar un historial clínico del paciente para prever reacciones adversas o efectos secundarios no deseados.
  2. Analizar el tipo de pelo y de piel, ya que la fotodepilación debe adaptarse a sus características.
  3. Informar pormenorizadamente sobre la técnica que se va a utilizar y de las características propias del tipo de aparato (seguridad y eficacia).
  4. El paciente debe firmar un documento de consentimiento en que declare estar debidamente informado y autorice expresamente la depilación con dicha máquina (marca y modelo).
  5. Conocer los fármacos que está tomando el paciente, puesto que algunos pueden provocar crecimiento del pelo, fotosensibilidad o reacciones fototóxicas, fotoalérgicas y fotodinamizantes.
  6. Abstenerse de tomar el sol el tiempo necesario antes del tratamiento, ya que la aplicación del láser en pieles bronceadas puede producir quemaduras.
  7. La depilación está contraindicada de forma absoluta en pacientes fotosensibles, febriles o con infección aguda.
  8. Se deben tomar precauciones especiales con pacientes que sufren herpes recurrente, tratadas con ácido retinóico oral, personas de pieles tipo V y VI y mujeres embarazadas o en situación de lactancia.
  9. Normalmente los efectos secundarios (enrojecimiento de la piel y pequeñas inflamaciones) son transitorios e intrascendentes, y en menos del uno por ciento de los casos puede aparecer foliculitis, hiperpigmentación, costras, púrpura, erosiones, cicatrices, fotofobia, aumento transitorio de la pilosidad o edema palpebral.
  10. Si el láser se aplica accidentalmente en los ojos o en zonas de piel que no son las correctas se pueden ocasionar conjuntivitis, opacidad de la córnea, dificultad para percibir los colores azul y verde, quemaduras y cicatrices, por todo esto deben seguirse estrictamente las normas UNE-EN 60825.

Consiste en la extracción de depósitos de grasa subcutánea mediante la introducción de finas cánulas a través de pequeñas escisiones (de sólo un punto de sutura) que dejan marcas mínimas. Según los volúmenes a extraer, se puede necesitar anestesia local, epidural o general o, por el contrario, no requerir anestesia de ningún tipo.

 

Normalmente la grasa se extrae mediante aspiración de una bomba de vacío, pero también se pueden utilizar técnicas complementarias, como ultrasonidos, que provocan el licuado de la grasa para facilitar su salida. También se pueden utilizar cánulas mecanizadas, con micromotores que las dotan de mayor movilidad.

 

Se pueden aspirar zonas de casi todo el cuerpo: mejillas, pómulos, papada, cuello posterior, caderas, muslos, abdomen, tobillos o brazos. Tras el tratamiento, el paciente debe usar fajas de compresión para garantizar un buen resultado. Un drenaje linfático acelerará el proceso de recuperación. Es importante también tratar de mantener un peso adecuado. El resultado final se evalúa cuatro o seis meses después de que termine el tratamiento.

Consiste en la aplicación de una luz similar al láser, pero se aplica a alta intensidad y en frecuencia de pulsos. Es adecuada para el rejuvenecimiento cutáneo y la eliminación de pequeñas lesiones vasculares (cuperosis), manchas, lesiones pigmentadas y pequeñas arrugas. También es muy eficaz para tratar el fotoenvejecimiento del escote y las manchas de edad en las manos.

 

Además se utiliza en fotodepilación, especialmente en casos de piel más oscura y pelo más claro y más fino. Es un tratamiento ambulatorio que no requiere hospitalización ni anestesia. Los pacientes no deben tomar el sol ni radiaciones UVA durante un mes antes y un mes después del tratamiento y aplicarse diariamente cremas de fotoprotección solar.

El término masaje procede del francés ‘massage’ y según la definición de la Real Academia Española es una “operación consistente en presionar, frotar o golpear rítmicamente y con intensidad adecuada determinadas regiones del cuerpo, principalmente las masas musculares, con fines terapéuticos, deportivos, estéticos, etc.”

 

En Medicina Estética destaca el drenaje linfático, un tipo de masaje que afecta principalmente al sistema linfático del organismo, el encargado de llevar nutrientes a las células y eliminar las toxinas que en ellas se acumulan, y que está indicado en trastornos de las vías circulatorias y la celulitis. Existen otras modalidades de masaje que se dirigen específicamente a modelar los contornos del cuerpo y a luchar contra la celulitis y las adiposidades localizadas.

 

El masaje es una técnica que se utiliza sobre todo en combinación con otras terapias para aumentar sus efectos beneficiosos o como tratamiento único para proporcionar un aporte de bienestar y salud al paciente.

 

Masajes

También conocido como amasamiento tisular mecanizado. Se realiza mediante un aparato que produce una aspiración del tejido, que se va desplazando por el cuerpo siguiendo líneas de drenaje linfático y tensión muscular.

 

El resultado es un esponjamiento del tejido celular adiposo, lo que facilita la circulación y dificulta el estancamiento causante de la celulitis. Consigue un alisamiento de la piel, una reducción de la piel de naranja y una mejor definición de la figura y el contorno, así como la relajación muscular. Normalmente se realizan unas 15 sesiones de 35 minutos, una o dos veces a la semana.

Es una técnica que consiste en la inyección local de distintos productos con efecto masa, con el fin de corregir una depresión, cicatriz, surco, arruga o, simplemente, aumentar el volumen de la zona inyectada (labios, pómulos, mejillas o mentón). Los materiales pueden ser reabsorbibles (colágeno, gel de agarosa, ácido hialurónico, hidroxiapatita cálcica y ácido poliláctico) o no reabsorbibles (metracrilato, poliacrilamida y polialquilamida).

 

Cada producto tiene características diferentes que les hacen más o menos apropiado para determinada zona o característica del paciente. Este tratamiento requiere muy pocos cuidados: durante algunos días hay que aplicar protección final y no se puede usar maquillaje o cremas. Sí que se puede poner frío sobre la zona tratada, así como pomadas contra los hematomas.

 

El resultado final no se puede valorar inmediatamente, sino pasado cierto tiempo. Los efectos secundarios suelen ser muy leves: inflamación, pequeños hematomas y, excepcionalmente, rojeces y pústulas (espinillas). No obstante, en ocasiones, pueden aparecer granulomas, es decir, bultitos, por reacción del cuerpo contra el producto inyectado.

La mesoterapia es una técnica de inyección intradérmica indolora que se utiliza principalmente para el tratamiento de la celulitis y la obesidad localizada. Se realiza mediante inyecciones en la zona afectada y consigue muy buenos resultados.

 

Los fármacos utilizados son homeopáticos, de manera que se evita cualquier posible reacción alérgica local o sistémica. Con esta técnica se logran tres acciones fundamentales:

  • Celular: actuamos sobre el adipocito estimulando la liberación de su contenido en grasa
  • Vascular: favoreciendo la microcirculación local y sistémica
  • Linfática: favoreciendo el drenaje linfático de las toxinas acumuladas

 

Es una técnica médica muy segura siempre que se sigan unas reglas mínimas. Los efectos secundarios suelen ser pequeños hematomas locales en la zona tratada, leve molestia en el momento de la inyección y un ligero eritema.

 

La pauta del tratamiento suele ser de una sesión semanal hasta completar entre 10-12 sesiones (según el caso a tratar), luego se pasa a cuatro sesiones quincenales y finalmente el mantenimiento es de una sesión mensual o bimensual.

Su principal indicación es la prevención y tratamiento del envejecimiento cutáneo. Se realiza mediante microinyecciones indoloras en la zona afectada que queremos tratar (cara y cuello).

 

Mesoterapia facial

 

Como tratamiento preventivo se debe realizar a partir de los 30 años, aunque no existe límite de edad para obtener un efecto rejuvenecedor en las zonas tratadas. Los productos utilizados más frecuentemente son las vitaminas y el ácido hialurónico, además de una gran variedad de medicamentos homeopáticos que hidratarán la piel en profundidad y estimularán la formación de colágeno y elastina disminuyendo la flacidez cutánea.

 

La frecuencia del tratamiento es de una sesión cada quince días hasta completar seis sesiones en total. El mantenimiento será una sesión mensual o cada mes y medio, dependiendo del estado de la piel a tratar.

 

Es muy importante una protección solar correcta y una pauta cosmética en el domicilio adecuada a cada piel.

Se introducen en la piel, a nivel epidérmico, pigmentos naturales (vegetales o minerales) que son progresivamente eliminados y reabsorbidos por la piel. Para ello se utilizan microagujas estériles. Su duración oscila entre uno y cuatro años, según el tipo de piel, el pigmento e incluso el color elegido. La ventaja es que, de esta forma, se puede modificar el diseño y el color periódicamente.

 

Aunque su uso es generalmente el de maquillaje estético, es una solución muy conveniente para zonas despobladas de pelo en cejas o cabeza, alergias a maquillajes convencionales o personas que están en contacto frecuente con el agua o sudan mucho. También se usa para camuflar cicatrices o para la pigmentación de la areola mamaria.

 

Requiere que durante tres semanas los pacientes no se expongan al sol, no usen cosméticos o lociones con ácidos (como el glicólico) y sigan los cuidados que determine el médico.

La oxigenoterapia consiste en la utilización del oxígeno (O2) con fines terapéuticos, ya sea a través de su inhalación o mediante su aplicación directa sobre la piel. Su uso está indicado para reducir las arrugas e iluminar la piel ya que la carencia de oxígeno promueve el proceso de envejecimiento cutáneo. Estas terapias pueden utilizarse en el tratamiento de la celulitis y como un medio desintoxicante en terapias dirigidas a las personas que sufren acné.

 

En lo referente a su aplicación, el oxígeno puede aplicarse a través de pulverizaciones sobre la piel o bien mediante inhalaciones, cremas o masajes. El oxígeno estimula la producción de colágeno, aporta humedad a la piel y le proporciona elasticidad y firmeza, reduce los poros y estimula la microcirculación.

 

La ozonoterapia consiste en la aplicación de ozono (O3) como agente terapéutico. En Medicina Estética se utilizan en gran medida para combatir la celulitis, ya que el ozono oxigena los tejidos, activa el metabolismo de las grasas y ayuda a eliminar los ácidos grasos insaturados. Además se utiliza en otras afecciones de la piel como la psoriasis, el vitíligo, herpes, acné, dermatitis o en procesos de cicatrización.

 

El ozono mejora el metabolismo de forma integral ya que mejora la circulación sanguínea de las áreas tratadas y permite un mejor transporte del oxígeno hacia ellas. Además no deja residuos tóxicos en el organismo, porque en su interior se descompone en oxígeno. Puede aplicarse en la piel mediante cremas, geles y emulsiones.

El peeling consiste en la eliminación de una parte de la epidermis o dermis a la que sigue una regeneración natural del tejido. Puede realizarse a través de agentes químicos, láser o dermoabrasión, que supone el uso de un dispositivo rotatorio abrasivo o de microcristales de óxido de aluminio.

 

La técnica elimina manchas cutáneas, pequeñas arrugas y aporta la luminosidad que la piel ha podido perder debido a la acción del sol, la fatiga, el estrés o el proceso natural de envejecimiento. En términos generales, el peeling mejora la calidad de la piel y aumenta la producción de colágeno y elastina, componentes esenciales para mantener la piel suave y firme.

 

Existen diversos tipos de peeling en función de si su actuación sobre la piel es superficial, media o profunda. Los superficiales dan lugar a un mejoramiento general de la piel y los medios y profundos son más indicados para la corrección de arrugas finas como las que rodean los lábios o las conocidas “patas de gallo” y el tratamiento de las arrugas profundas y cicatrices como las del acné respectivamente.

 

Entre las sustancias empleadas se encuentran el fenol y los ácidos glicólico, tricloracético y salicílico y su elección dependerá del objetivo del tratamiento. La recuperación de la piel está sujeta al tipo de peeling realizado, es decir, la capa dérmica a la que se dirija, y su periodicidad irá en función del objetivo, así como del agente que se haya utilizado durante el procedimiento.

La presoterapia es la aplicación de presión continuada o pulsada para producir un vacío sobre una zona del organismo. Puede aplicarse a través de ventosas (presión negativa) o mediante un compresor que introduce aire a una presión fija o variable en un dispositivo adaptado a la zona a tratar (presión positiva).

 

Existen dispositivos de presoterapia que actúan sólo sobre extremidades específicas, especialmente sobre piernas y brazos aunque también los hay para el abdomen, que aplican presión para activar el sistema circulatorio, tanto sanguíneo como linfático. El sistema linfático moviliza nutrientes hacia las células y ayuda al organismo a eliminar las toxinas.

 

El efecto de compresión y relajamiento alternados actúa de forma muy eficaz sobre las zonas con celulitis al mejorar la circulación venosa en la zona y actuar directamente sobre los nódulos celulíticos. La técnica es también utilizada en el el tratamiento de los linfoedemas que se producen por un bloqueo en el sistema linfático que se hace evidente en la inflamación de alguna/s de las extremidades. La técnica además promueve la recuperación de la elasticidad cutánea.

Consiste en mejorar el volumen de los labios, bien corrigiendo defectos o asimetrías o simplemente para aumentar su volumen y mejorar su aspecto estético. El médico estético explorará la forma y el volumen de los mismos y explicará qué resultados son factibles. Para obtener la máxima naturalidad, es importante mantener las proporciones entre labios propias de la etnia del paciente.

 

El tratamiento puede realizarse con diferentes productos: unos son temporales y otros semipermanentes, debiendo elegirse lo más conveniente para cada caso. Requiere anestesia local o tópica. En los días siguientes pueden aparecer pequeños hematomas e inflamaciones.

Es la denominación del tratamiento de rejuvenecimiento cutáneo con láser. Se utiliza para eliminar arrugas profundas y lesiones cutáneas (sobre todo hiperpigmentaciones y manchas) en casos de envejecimiento importante. Se aplica en toda la cara o en zonas específicas, como la peribucal o la periocular.

 

Resurfacing

 

El resurfacing es ablativo cuando se utilizan láseres de CO2, Er-YAG o la combinación de ambos, a fin de conseguir una ablación completa de la piel. Los resultados son muy buenos si la técnica es utilizada por médicos expertos y los cuidados posteriores son los adecuados. Sus inconvenientes son que precisa anestesia y que el postoperatorio es largo y difícil, con cuidados que deben aplicarse correctamente para evitar hipo o hiperpigmentaciones y cicatrices.

 

Actualmente ha aparecido un tratamiento que combina láser y luz y no es tan agresivo, denominado resurfacing no ablativo. Se realizan varias sesiones para eliminar verrugas y manchas y estimular la producción de colágeno. Normalmente no requiere anestesia y la recuperación es muy rápida y no dolorosa. También requiere el uso de fotoprotección total durante todo el tratamiento.

Rinomodelación

 

Consiste en la corrección de irregularidades por defecto en el dorso de la nariz , mediante la inyección de sustancias con efecto masa, de alta densidad, para conseguir un perfil más recto.

 

Antes el médico estético debe realizar un estudio profundo y descartar los casos en la que la irregularidad sea debida a un exceso de dorso. El tratamiento requiere anestesia local y un vendaje posterior durante algunas horas. Pueden aparecer pequeñas inflamaciones y hematomas.

La termoterapia es la utilización del calor y frío como agente terapéutico, aunque suele hablarse de termoterapia en aquellos tratamientos que se basan en la aplicación de calor y de crioterapia para aquellos que emplean el frío. La primera engloba una amplia serie de técnicas en las que se emplean el agua, los fangos y arcillas y las aplicaciones calientes secas como las basadas en los infrarrojos o los ultrasonidos.

 

Gracias a estas técnicas se consigue estimular el metabolismo graso del organismo, así que están indicadas para tratar la celulitis, la obesidad y la remodelación corporal. La termoterapia produce un aumento de la circulación, estimula la combustión de grasas, limpia el organismo a través del sudor generado y acelera la reducción de las medidas.

 

Entre sus aplicaciones más destacadas se encuentra el uso de infrarrojos en el tratamiento de las adiposidades localizadas o generalizadas, debido a la gran capacidad del tejido graso para absorber la radiación infrarroja que da lugar a un aumento de la temperatura y de la actividad metabólica en estas zonas. La técnica consiste en envolver las zonas a tratar con unas bandas que emiten infrarrojos y que producen un aumento en la temperatura local suficiente para ejercer sus efectos beneficiosos sobre el área en la que se aplica.

 

Se suelen realizar unas 10 sesiones de 45 minutos una o dos veces a la semana.

La cara es la zona más expuesta a las agresiones externas (rayos solares, cambios de temperatura, etc.) y por ello es la que más muestra el paso de los años con la aparición de las arrugas.

 

Las arrugas de expresión son consecuencia de los movimientos expresivos faciales. Sus localizaciones más frecuentes son:

 

  • Frente
  • Entrecejo
  • Zona externa de los ojos: patas de gallo
  • Dorso de la nariz
  • Alrededor de la boca: peribucales o código de barras
  • Surcos nasogenianos
  • Comisuras bucales

El tratamiento idóneo para la arrugas de expresión del entrecejo es la toxina botulínica, ya que actuamos relajando los musculos que al contraerse intervienen en su formacion.

 

Tratamiento de las arrugas de expresión

 

La toxina botulínica actúa relajando los músculos que provocan dichas arrugas, por lo que éstas desaparecen confiriendo al rostro un aspecto relajado y sin arrugas. En definitiva más joven. Actúa de forma selectiva sobre la zona predominante del músculo, relajando la expresión del rostro ya que evita la formación de la arruga sin perder la expresividad personal.

 

Este efecto se manifiesta a los tres días aproximadamente de ser inyectada. Su duración es de 4-6 meses, siendo lo recomendado realizar 2-3 tratamientos anuales para mantener un aspecto siempre joven.

 

Los efectos secundarios que pueden aparecer, siempre de tipo local, son:

 

  • Dolor en el punto de inyección.
  • Edema local y eritema.
  • Pequeño hematoma en la zona de inyección.
  • En algunos casos puede aparecer leve cefalea transitoria que remite con un analgésico.
  • En muy raras ocasiones se han observado efectos adversos debidos a la diseminación del efecto de la toxina en lugares alejados del lugar de administracion, pudiendo los pacientes tratados con dosis terapéuticas experimentar debilidad muscular exagerada.

 

En cualquier tratamiento de Medicina Estética hay que hacer una historia clínica detallada y aportar un consentimiento informado.

Los ultrasonidos son ondas vibratorias de distintas frecuencias que se propagan a través del aire. Se consideran ultrasonidos cuando alcanzan los 20.000 ciclos por segundo, una frecuencia no audible por los humanos. Los ultrasonidos pueden aplicarse en el tratamiento de la celulitis, las adiposidades localizadas, los edemas, los trastornos circulatorios localizados, las varices, las cicatrices, los queloides, las estrías o la caída del cabello.

 

Producen un micromasaje celular y molecular que tiene efectos terapéuticos en el tratamiento de la celulitis y la grasa localizada. También mejoran el metabolismo adiposo y la microcirculación de estas zonas. Elevan el drenaje linfático y la permeabilidad de la piel, lo que los convierte en una técnica idónea para hacer llegar sustancias de tratamientos.

 

El ultrasonido terapéutico utiliza frecuencias de entre 1 y 3 MHz y puede aplicarse en seco, previa aplicación de un gel de contacto, o junto con distintas sustancias de tratamiento en función de los objetivos perseguidos. Los ultrasonidos mejoran la penetración y acción sobre la zona tratada de estas sustancias, que están especialmente formuladas para su uso en este procedimiento, denominado sonofóresis.

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